Patrimonio

Se suele enmarcar el patrimonio en definiciones institucionales, que vehiculan una carga ideológica asociada a la expresión del poder, en base a una mirada escalar proponiendo idearios urbanos que no necesariamente corresponden al sentir de quienes habitan territorios y barrios.

Comprender el patrimonio desde el paisaje físico y natural, a partir de las territorialidades que le dan significado, es pensar las relaciones espacio-temporales que construyen memoria, prácticas y espacios que se buscan salvaguardar. Según lo señalado en las jornadas de participación de actualización del PLADECO, existen diversos elementos
culturales y naturales patrimoniales significativos en los barrios de la comuna y que es necesario conocer, valorar, proteger y gestionar evidenciando prácticas sociales que en el día a día se entretejen en las memorias de la construcción de los barrios, en los distintos procesos históricos de urbanización, en la vida cotidiana, etc. Y es porque lo propiamente cultural no es solo tangible “la cultura es exclusivamente humana, de hábitos y costumbres realizados en sociedad, como recurso fundamental para adaptarse al medio ambiente” (Chanfón, 1988, p. 72, citado en Rojas, 2018).

En este período de transformaciones que está viviendo nuestra comuna, las decisiones sobre lo que declaramos como historia a preservar se vuelve un hecho sustancial, ya que ésta articula y modela el presente desde una posición histórica. Desde ahí, el enfoque de planificación participativa tiene como objetivo construir y planificar desde la memoria y el patrimonio, incluyendo en las decisiones a los sectores que han sido excluidos durante décadas: también expresado en las definiciones sobre lo que es el patrimonio.